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5 tips para mejorar tu inteligencia emocional en los negocios y las inversiones
Tiempo de Lectura: 5 minutos

Mucho se ha escrito sobre la inteligencia emocional; mucho se ha escrito sobre los negocios, y otro tanto se ha escrito sobre las inversiones.

Los grandes «gurus» se han enfocado en tratar de hacer entender a la gente que controlar las emociones es indispensable para poder hacer negocios e inversiones de forma inteligente y sana.

Si he de admitirlo, la inteligencia emocional no fue mi fuerte por mucho tiempo e incluso hoy en día muchas veces me traiciona. No solo en los negocios, también en mi vida personal

Pero hoy vamos a hablar del impacto que este factor tan importante tiene en nuestros negocios.

Que por cierto, este tipo de inteligencia es vital si quieres mejorar el servicio al cliente de tu empresa.

Inteligencia emocional VS IQ al hacer negocios e invertir

Daniel Goleman es uno de los pioneros en el área de la inteligencia emocional y en su libro «La Inteligencia Emocional» describe cómo independientemente de la capacidad intelectual de las personas hay fracasos rotundos e «inexplicables» (hasta ahora).

En su libro, el señor Goleman, escribe que la gente se enfoca casi en su totalidad en aprender nuevas habilidades y adquirir conocimientos especializados porque creen que eso les asegurará el éxito.

Sin embargo, él nos dice que la inteligencia emocional es lo que en realidad determina si alguien tendrá éxito o no.

A lo largo de la lectura toca los elementos principales de este tipo de inteligencia, como son la empatía, el auto-análisis y el control emocional, por mencionar algunos. Si te preguntas qué tiene que ver esto con los negocios déjame decirte… TODO.

Imagina a una persona destacada en los negocios, que tiene habilidades financieras increíbles, capaz de detectar gangas a kilómetros. «Suertudo», pensarás. Y tal vez tengas razón, por un tiempo.

Ahora imagina que esta misma persona tiene problemas muy serios para ser empático con la gente. Es descortés, pasa encima de quien tenga que pasar a razón de lograr su objetivo, explota con facilidad, y una larga lista de etcéteras.

¿Crees que sus negocios exitosos van a durar mucho?

Si, tal vez tenga éxito por un tiempo (la verdad es que ni esa temporada de abundancia económica se merecería el título de éxito), pero eso acabará más temprano que tarde. La gente dejará de hacer negocios con esta persona, su familia tal vez se aparte, podría incluso sufrir problemas de salud por no controlar su temperamento.

Este es solo un ejemplo del impacto que tiene la inteligencia emocional en los negocios y en tu vida.

Mi experiencia con inversiones y la inteligencia emocional

Hace años que yo sé esto, pero la verdad es que es más fácil leerlo y platicarlo que llevarlo a la práctica. ¿Te ha pasado algo así?

Para ser sinceros he mejorado muchísimo. Incluso mis amigos, que solían llamarme «Loco Brian», me llegan a decir «has cambiado muchísimo, eres tan zen… y pensar que estabas bien loco». Y la verdad no es para menos, si estaba pero si bien orate.

Ahora, esos cambios en mi inteligencia emocional fueron a nivel personal, aún no alcanzo mi 100% pero creo que voy por buen camino. En cuanto a mi inteligencia emocional respecto a los negocios, inversiones y sobre todo dinero, creí que iba bien… pero todo cambió cuando la bolsa cayó.

Recientemente uno de mis clientes, quien por cierto da clases personales en línea sobre inversiones, me comenzó a enseñar cómo invertir en la bolsa.

Me enseñaba teoría e incluso me compartió una herramienta digital para poder aprender a invertir con portafolio virtual. (Si quieres conocer dicha herramienta te dejo el link aquí, con gusto te puedo explicar cómo funciona y cómo puedes aprender por tu cuenta si me escribes por whatsapp TOTALMENTE GRATIS)–>> Portafolio Virtual

Gracias a una herramienta increíble que creó mi cliente para determinar tus rendimientos, establecer tus metas financieras y el periodo de tiempo para alcanzarlas, pudimos determinar que para Enero del 2020 podría tener en mi cuenta no menos de 100,000 USD. ¿Nada mal no? y con rendimientos ridículos. (Si estás interesado en esta herramienta increíble y todas las actualizaciones que surjan en el futuro, puedes escribirme por messenger y te la consigo con un buen descuento por ser mi cliente).

Todo iba muy bien, en el portafolio virtual tenía ganancias todos los días, así que como es lógico decidí invertir con dinero real y comenzar el plan para alcanzar mi meta de enero 2020.

Ganes o pierdas: Sin inteligencia emocional terminas perdiendo en tus inversiones y negocios.

Con gran motivación hice el depósito necesario para poder comenzar a trabajar en la meta.

Tras abrir el mercado comencé a ejecutar algunas operaciones que para mi sorpresa terminaron en PÉRDIDA.

Ese día recuerdo que me dio más risa que otra cosa, pues había estado teniendo ganancias con el portafolio virtual y en cuanto comencé a meter mi dinero perdí y perdí.

Para no alargar la historia solo diré que durante una semana o semana y media logré tener en su mayoría pérdidas.

Tras analizar qué estaba pasando me di cuenta que no estaba tomando decisiones lógicas, sino decisiones emocionales con poca inteligencia. Cada vez que veía que el mercado tomaba la dirección que me había convencido que tomaría trataba de unirme a la tendencia y en cuanto daba pequeños indicios de cambiar de dirección decidía apartarme.

Incluso cuando lograba tener ganancias, por mi emoción de estar ganando terminaba arriesgándome de más y no solo perdía mi ganancia sino que perdía más y más.

Esta falta de comprensión lógica de lo que sucedía, debido a mis emociones altas (tanto de euforia como de estrés), hacía que yo estuviera perdiendo dinero.

La parte más triste de esto es que en lugar de disminuir mis pérdidas iba incrementándolas a medida que pasaba el tiempo.

No tienes idea de cómo me sentía. Sinceramente lo que se supone me iba a traer tranquilidad, en realidad me trajo estrés, tristeza, enojo, frustración, y solo por mencionar un poco.

Para mi fortuna, durante este periodo de tiempo me reuní una vez a la semana con mi cliente (quien ahora es mi maestro), él me tranquilizaba y me ayudaba a ver mis errores.

Me di cuenta que más allá de mi falta de conocimiento técnico (la cual, por supuesto estaba presente), mi problema más profundo era la falta de inteligencia emocional. Este pequeño detalle me estaba hundiendo y estaba acabando con mis sueños de generar un buen capital durante este año para poder crear mi libertad financiera.

Recuerda esto:

Nunca lo había tenido más claro.

Cómo mejorar la inteligencia emocional cuando inviertes

  1. Amiga, date cuenta. Darme cuenta de mi error fue el primer paso que dí hacia mejorar la inteligencia emocional durante mis inversiones. Si no me hubiera dado cuenta que estaba siendo ilógico, irracional y completamente emocional, nunca habría podido corregirlo. Ya sé lo que podrías estar pensando, «eso ya es cliché». ¿Sabes? tienes razón, es cliché, pero se volvió cliché porque es verdad. Punto.
  2. No te merece, ya déjalo. De nada te sirve darte cuenta si no te mueves de ahí. Hay algo muy extraño en nosotros los humanos. Cuando algo nos lastima, nos duele lo suficiente como para quejarnos, pero no lo suficiente para hacer algo al respecto. No estamos dispuestos a pagar el precio del crecimiento y la mejora. Si me pagaran por cada queja que tengo y que no corrijo cubriría las pérdidas que tuve las semanas pasadas.
  3. Un clavo saca otro clavo. Aunque en el tema de relaciones interpersonales esa frase sea un total fiasco, en este tema es una verdad absoluta. Una vez que comienzas a corregir esas emociones fuertes, debes tener en cuenta que es casi imposible eliminarlas. Lo correcto es que busques reemplazarlas. Reemplaza cada emoción con tranquilidad. Acuérdate, no importa si es euforia o tristeza, enojo, alegría, etc., lo importante es la intensidad de la emoción. Date una pausa, ve a un lugar solitario y analiza porqué te sientes así y recuerda que es temporal.
  4. Piensa antes de actuar. La verdad no se me ocurrió ninguna analogía para este punto y creo estuvo mejor. Toma decisiones cuando estás frío y apégate a ellas sin importar que pase. Esto se debe a que cada decisión que tomaste estaba basada en la razón y no en la emoción.

Esta te la dejo a ti. ¿Crees que me faltó algo que añadir o tienes algo que te haya funcionado y no mencioné?

Deja en los comentarios tu opinión y consejos y con gusto los discutiré contigo.

No olvides compartir con tus socios y amigos.

Gracias.

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Excelente entrada, Brian
    Me gustaría agregar que una vez que has operado y perdido por más de 3 ocasiones seguidas, es momento de apartarte, como bien lo mencionaste, y además de analizar las emociones también hagas un proceso de autoanálisis llamado «el interrogatorio»
    1. Qué pasó (un resumen verbal de todo lo que pasó)
    2. Qué funcionó (aún cuando las cosas terminan mal, hay algo que sí funcionó)
    3. Qué no funcionó (aquí seguro se te ocurren muchísimas cosas)
    4. Qué aprendí (tal vez lo más importante del proceso)

    1. Gracias Luis.
      Ese interrogatorio ayuda mucho para bajar la emoción y analizar de forma lógica lo que sucedió.
      Excelente recomendación y comentario.

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